Impactos ambientales de megarepresas
Teresa Flores Bedregal
La Comisión Binacional para el Aprovechamiento de la Cuenca del Río Bermejo, conformada por Bolivia y Argentina, el 2005 priorizó la construcción de la represa de Cambarí, por sus posibles beneficios económicos. No obstante, la organización Protección del Medio Ambiente Tarija PROMETA advierte sobre los grandes impactos socioeconómicos y ambientales negativos de la misma.
Entre los impactos más importantes que ocasionaría la represa, según el estudio de PROMETA, están: La inundación de la zona núcleo de la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía, que es el área protegida más importante de Tarija. La interrupción de la conexión del Corredor Ecológico Binacional Tariquía - Baritú, entre Bolivia y Argentina, que formaría parte de la Reserva de Biósfera de las Yungas. La destrucción de una parte importante del bosque tucumano-boliviano, un tipo de bosque que ya ha sido muy destruido en la Argentina.
La represa también alteraría el funcionamiento del río Grande de Tarija que forma parte de la cuenca del río Bermejo. Este sistema lacustre se convertirá en un sistema de agua estancada. Esto significaría un gran incremento de la proliferación de enfermedades en la población local, como la malaria, el dengue y la leishmaniasis. Además, podría terminar con las especies animales en peligro de extinción que conserva la Reserva de Tariquía.
Entre los problemas socioeconómicos que causaría esta obra de ingeniería están la pérdida de tierras de 8 comunidades que viven en la mencionada Reserva y la disminución de ingresos de las familias que viven de la pesca.
Pero PROMETA no sólo crítica la construcción del Proyecto Represa Cambarí, sino también propone una serie de alternativas a escala local, que podrían beneficiar de la misma manera a la región sin la enorme destrucción ambiental. Entre ello ha identificado, una decena de proyectos alternativos, que solucionan el problema de dotación de energía eléctrica a las poblaciones del denominado Triángulo de Bermejo.
La construcción de megapresas suele ser muy bien vista por los políticos y por la población, ya que se cree que solucionarán los problemas de agua y energía. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que muchas de las grandes represas construidas en el mundo han tenido muchos impactos ambientales negativos, han desplazado poblaciones o inundado tierras altamente productivas.
En consecuencia es muy importante que se difunda que las megarepresas no constituyen soluciones sino nuevos problemas y que si se quiere defender los derechos de los indígenas y campesinos sobre sus tierras, no debería permitirse este tipo de proyectos. Además, la inversión en la conservación del área, de muchos años, se perderían. Por estos motivos, antes de realizar este tipo de obras, se deberían estudios de impacto ambiental que develen los problemas para así prevenir males mayores.
sábado, 14 de julio de 2007
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